Julia huyó del clan, pero no llegó muy lejos. Los lobos errantes que la habían estado cazando la alcanzaron en seguida
Eran los mismos a los que había usado como peones… ahora estaban heridos, furiosos, con ganas de ajustar cuentas.
La lista negra de Royce los había condenado, y ellos, desesperados por vengarse, la destrozaron sin darle ni siquiera oportunidad de pedir piedad. Sus gritos desgarraron la noche, largos, horribles, hasta que todo volvió a quedar en silencio.
Cuando me llegó la notic