Tuvo que pasar una semana para que ella pudiera acomodarse en sus empleos y renunciar. Había trabajado por años en la cafetería; no fue fácil despedirse de sus compañeros, de su jefe, de todos quienes fueron buenas personas con ella. Pero también lo había pensado mucho, y definitivamente un empleo con Owen, cuidando de Eva, marcaría el final de muchas dificultades.
No tenía con quién discutirlo, porque desde aquella discusión, Lali casi no le hablaba, apenas la saludaba de lejos. Para Anna, era