Los Marfil
Cuando baje al salón, el lugar se silenció. Mi madre se mantuvo en silencio, mientras a su lado permaneció Griselda con tranquilidad. Faltaban más miembros de la familia, pero era suficiente. Terrazano aparto a su esposa y acercándose a mí con una gran sonrisa, estiro su mano hacia mí. Seguí mi camino hasta la mesa dejándole la mano levantada.
—Buenas noches, señor Terrazano. —indique sentándome en la mesa.
—Vaya... parece que no está de buen humor, pero me alegra verlo con buena sa