Mundo ficciónIniciar sesiónKaylee creció bajo una familia religiosa donde el por placer es un pecado. Con revisiones médicas cada mes y tratamientos psicológicos su familia la ha mantenido durante más de veinte años. Para su cumpleaños número veinticinco y manteniéndose tiene un único deseo y es dejar de serlo. Él creció bajo el rechazo familiar, donde siempre sería la segunda opción, donde nunca podría superar a su hermano mayor. A sus veinticinco años era el chico perfecto. Educado, con notas perfectas y además presidente de la sociedad estudiantil. Sin ignorar su popularidad entre las chicas y la gran cantidad de dígitos en su cuenta bancaria. Pero nadie conocía su verdadero yo y su gran secreto. Su gran amor por el BDSM y la sociedad lunar. Número de derecho de autor: 2006264541578
Leer másDante clavó la mirada en el hermoso anillo de matrimonio que había colocado años atrás en ella. Lo había conseguido, se había salido con la suya una vez más y había logrado que se casaran al día siguiente de pedir su mano.Nunca se arrepentiría de las decisiones que había tomado dese que se había casado con Kaylee.Había sacrificado tantas cosas en su vida para poder ser feliz, para poder crear la familia que siempre había deseado.Llevaba años sin saber de sus padres y aunque a veces le pesaba, sabía que era lo mejor para su hija y Kaylee.La sociedad lunar la había dejado atrás. Era un lugar que él había tomado para ser fuerte, para tener poder y mostrar lo que él era sin que nadie pudiera molestarlo. Pero, ya no necesitaba de ese lugar. La tenía a ella y no importaba nada m&aac
Dante observó el camino mientras ella caminaba pacíficamente por el lugar. Desde que se había enterado que ella estaba embarazada, su comportamiento se había convertido totalmenteen una totalmente protectora.Veía cada una de las posibilidades en las cuales ella pudiera salir herida y de ese modo evitaba que ella saliera herida. Kaylee estaba bien pero él estaba completamente sobre protector.—Creo que es una mala idea que vayamos a montar caballos, te puede tiraruncaballo y no quiero que salgas lastimada— dijo Dante.— ¿Qué?— preguntó ella.Había esperado por días para poder salir, la torment
Dante guardó su teléfono cuando se percató que Kaylee salía de la habitación. Su rostro era como un espejo, demostraba por completo lo deprimida que estaba.Los ojos de Dante la siguieron por toda la sala del lugar donde habían decidido quedarse. La observó tirarse en el sofá y la escuchó suspirar con fuerza.—Oye… podemos ver películas y pedir un poco de pizza.—Quería salir—dijo ella para luego voltear a verlo y soltar el gran sollozo que había estado ahogando. Dante se mordisqueó la lengua y se acercó a ella.—Kay… ¿No se te hace que estás muy sensible?— le preguntó justo cuando se sentaba a su lado y le acariciaba el largo cabello oscuro.— ¿Sensible?— le preguntó ella, antes de reír y negar con suavidad. — supongo que me esforc
Kaylee observó a Dante mientras él mantenía su rostro completamente cubierto con el retal de tela que ella le había entregado. El rostro de Kaylee se mostraba lleno de felicidad, emoción y ansiedad. Había pasado toda la noche buscando un lugar en el que ambos pudieran pasarla bien.Estaba cansada, no lo podía negar pero todo ese cansancio le importaba un carajo. Pasaría el mejor fin de semana junto a la persona que amaba y eso era completamente suficiente. Lo único que quería Kaylee era que él pudiera pasar un momento agradable, que pudiera dejar las cosas del pasado en el pasado para poder disfrutar de su viaje.— ¿Prometes que no me vas a asesinar?— preguntó Dante mientras toqueteaba el interior del auto. — preciosa mi auto es nuevo...— ¡No lo voy a chocar!— dijo ella entre sonrisas. Dante asintió y dejó caer su rostro s
Último capítulo