Mundo ficciónIniciar sesiónDante guardó su teléfono cuando se percató que Kaylee salía de la habitación. Su rostro era como un espejo, demostraba por completo lo deprimida que estaba.
Los ojos de Dante la siguieron por toda la sala del lugar donde habían decidido quedarse. La observó tirarse en el sofá y la escuchó suspirar con fuerza.
—Oye… podemos ver películas y pedir un poco de pizza.
—Quer&iacu







