Mundo ficciónIniciar sesiónNos apretujamos en las gradas bajo techo de la más grande piscina profesional cuatro horas después. Xavi carga un cartel en forma de mano con índice en alto y salvo ese tipo, no varían mucho los demás que llevan los mismos. No hay casi pancartas, más bien se oyen ruido de voces que chocan unas con otras y arman un reverbero de sonidos inentendibles.
Tuan Chi ha de estar con los suyos porque no se aparece jamás a tomar su asiento con nosotros. Entonces, los nadadores







