Capítulo 25. Posesividad insoportable
Alessia miraba por la ventana del amplio balcón de la habitación en la que había estado recluida todo el día, la oscuridad de la noche. Estaba demasiado furiosa, herida en lo profundo de su orgullo, retenida allí en contra de su voluntad y sin que Valentino se dignara a aparecer en toda la jornada y darle una explicación.
Las mujeres que la vigilaban parecían más dos agentes secretas de alguna extraña fuerza militar, que simples empleadas de una casa. El señor Amato se había asegurado de que l