A la mañana siguiente en el mágico lugar, la mansión lombardi era iluminada por los rayos del sol, Lea había dormido hasta tarde después de la entrega apasionada con su Alfa no tenía muchas fuerzas que digamos, se levantó muy adolorida, llevaba en su cuerpo muchísimas marcas de amor, carajo lobo! mira nada más cómo me has dejado?
Lea se apresuró a tomar una ducha rápida, dejando caer el agua sobre su cuerpo cada que cerraba sus hermosos ojos pasaban por su mente co