La tapa del baño suena molestosamente cuando me remuevo sobre ella.
Soy consciente de mi respiración errática y cuánto mi pecho está apretando. Lo único que me queda es mirar desolada la pared delante de mí, me encuentro incomoda en este pequeño cubículo y los pensamientos arremolinan mi mente y hace sentir el espacio incluso más reducido y asfixiante.
—Mierda —maldigo por lo bajo y siento como se me empieza a formar un nudo en la garganta.
Mi mano izquierda rápidamente se plasma en mi pecho y