Este trabajo significaba demasiado para ella, y justo cuando estaba por conseguir un puesto permanente, el alboroto causado por Andrés podría arruinar esa oportunidad y provocar el disgusto de su jefe, lo que probablemente complicaría su situación laboral en el futuro. Su corazón se sentía pesado ante esta situación.
—Luciana, escribe tu carta de renuncia ahora mismo...
—¡Andrés! —exclamó Luciana enfadada—. Este trabajo me lo consiguió Manolo, lo valoro muchísimo y me esfuerzo cada día. Necesito