Miguel asintió —Sí.
Levantó la mirada hacia Luciana —No lo soporto. Aunque seamos hombres, los que engañan también son discriminados por los de su mismo género.
Hizo una pausa —Lo vi abrazado besándose con una chica y me dio mucha rabia porque te estaba faltando el respeto. Por eso le tiré el estiércol para molestarlo. ¿Te buscó?
—Sí —respondió Luciana.
—¿Te causé problemas? —preguntó Miguel, quien ahora más tranquilo sentía que había actuado muy impulsivamente.
Luciana negó con la cabeza —No —s