—¿Un poco más tarde? Brooks, ¿te olvidaste de quién eres? ¿Cómo te atreves a hacer esperar a mi hermano? —María estaba que echaba humo.
—Brooks, apúrate a organizarlo ya. Te doy solo una hora. Quiero ver a tu gente en el hospital. Si llegas un minuto tarde, te juro que te las vas a ver conmigo y ni vas a querer probar bocado.
Apenas dijo esto, María colgó de inmediato.
Brooks se quedó mirando el teléfono con cara de angustia. ¿Por qué le tocaba una vida tan fregada?
Pero este no era momento de a