Mundo ficciónIniciar sesiónEncontró a Jay ya vestido, filmando el caos que hicieran de la habitación durante la noche. Volteó hacia ella con el teléfono, pero Silvia se cubrió la cabeza con una toalla, ocultando su cara. De camino a su equipaje, le soltó sobre el teléfono la camiseta que le prestara.
—¿Tú no te ducharás? —preguntó, revolviendo su bolso en busca de ropa interior limpia.
—Estoy a dos horas de un h







