Mundo ficciónIniciar sesiónEncontraron a un hombre frente al mostrador, firmando un recibo. Era un par de años mayor que Silvia, que intentó en vano hallar algún parecido físico entre él y Jay.
Sus ojos eran negros como el carbón bajo sus peculiares cejas rectas. Descendían hacia el nacimiento de la nariz prominente, que proyectaba su sombra hacia la barbilla puntiaguda. Se lo veía serio y distante. Su forma de hablar al agradecerle al viejo de la posada er







