Mundo ficciónIniciar sesiónMi corazón se acelera con cada caricia brusca de él, se trataba de Milan, quien me abrazaba por detrás, trataba de tocar mis senos mientras me besaba el cuello con tal deseo, que por un momento pensé que no podría quitármelo de encima.
—¡Milan, suéltame! —le grito tratando de alejarme de él.







