Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol estaba en lo alto regalando sus cálidos rayos de luz, ella no lo dejaba de ver, era imposible no admirar tanta belleza humana en aquel chico que le había robado el corazón, pero solo podía permitirse verlo de lejos, las reglas que establecieron las porristas, chicas de alto nivel tanto económico como social, eran simples; no tocarlo a menos de que él lo permita y así lo quiera, nunca desear se







