—Vaya familia tan “especial”: a la gente de afuera la tratan como hija legítima y a la suya la dejan morir —se burló Bas, el padre biológico de Emma, con una carcajada helada.
Terminada la frase, lanzó a los padres de Jazmín un fajo de documentos que detallaban todas las atrocidades cometidas por Emma a sus espaldas.
El padre hojeó las pruebas, tembló de rabia y le arrojó el legajo a Emma; los ojos se le encendieron de lágrimas y alzó la mano para golpearla.
Lilith lo detuvo con suavidad.
—Ya ll