Mundo ficciónIniciar sesiónNora
Las nueve de la mañana. Mis tacones golpean el parqué encerado del vigésimo segundo piso, un sonido seco y vano en el pasillo silencioso y lujoso. Empujo la pesada puerta de mi propio espacio de trabajo: un despacho modesto, contiguo al suyo, una celda acristalada con unas vistas que deberían inspirarme y que, desde hace semanas, me marean.
Dejo el bolso, enciendo el ordenador. La rutina. La mentira. Mi corazón late a toda ve







