Fui a casa de Abil, creí que me lanzaría cosas cuando abrió la puerta, pero solo me miró incrédula.
–¿Qué haces aquí? –escupió –. Vas a saltar de alegría al saber que me voy.
–Es por mí.
–Puedes ser muy importante, pero no significa que el mundo gire a tu alrededor.
–Entonces, dime por qué te vas.
Tomé lugar en su pequeño sofá, la sala estaba casi completa de cajas que tenían listas para salir, parece que está huyendo.
–Solo quería comenzar de nuevo, pero parece que los Black también se adueñar