Escuché la puerta abrirse, no me moví de mi pequeño espacio que había formado en el suelo, Derek se sentó en el suelo a mi lado y me abrazo, había escuchado todo, ahora lo sabía, todo se acabo, su silencio me dolió, no podía decir nada porque aún estaba sollozando y ese nudo en la garganta no dejaba que saliera ninguna palabra, intenté tranquilizarme poco a poco.
–Todos se han ido –murmuró –. John se llevó los documentos que le diste.
Afirme con un movimiento de cabeza, era lo único que podía