Mientras miraba a esos dos idiotas retarse con la mirada, me devolví mentalmente a lo que habia dicho mi adorado innombrable.
¿Cómo era eso que se iría a trabajar con los O’Connor?
No lo creo, algo me está ocultando y sobre todo lo sé por varios hechos.
Vamos resumiendo.
El primero…
Jex, jamás dejaría a Alma y Dana sin primero decirles la situación, su sentido de la lealtad era extremadamente alto y de ello sabía por todas las estupideces que había hecho creyendo que yo era la amante de Thomas.