Samantha cruzaba las piernas en el asiento trasero.
Era consciente de que la apertura de su vestido exponía más de su piel cuando se sentaba de esa manera.
Con los brazos acomodados debajo de su pecho, se marcaba la circunferencia de su busto de manera encantadora.
Ella conocía su cuerpo a la perfección y cada una de sus posturas era cuidadosamente posada para realzar sus atributos.
Pero Pietro ni siquiera la miraba. O al menos no de la manera que quisiera.
- ¿No crees que habría sido mejor qu