Pietro miraba a Lily que dormía recostada sobre su pecho.
Era la primera noche que pasaba allí, siendo totalmente consciente de sus acciones.
Eva y Emma no protestaron cuando les dijeron que Pietro se acomodaría en ese sector de la mansión y eso aún pinchaba en el centro de pecho.
Estaban tan acostumbradas a sus idas y vueltas, que ya no preguntaban, no cuestionaban y simplemente, no querían saber más nada de ellos.
Lily sostenía que, de a poco, podrían ir trabajando la relación entre ellos y a