Matthew entró con su bata celeste y guantes
- Pietro, llévatela de aquí –le ordenó
- ¿Qué…? – lo miró sin comprender
- Está insoportable, tú la alteraste, tú te la llevas
- ¡Recién llego! – reprochó Pietro
- Exacto – soltó Matt – entró en trabajo de parto hace media hora, pero recién llegas, es lo peor que le puedes hacer a una mujer con contracciones
- Lo siento – miró a Lily angustiado - creí que aún teníamos dos días hasta la fecha de la cirugía
- Era lo ideal – in