De una palmera cercana, bajé un pantalón y se lo entregué a Lucien.
- Toma esto… para que no andes provocando a nadie por ahí – bromeé
- ¿Provocar? Más bien el que debería cubrirse es ese Alan… el tipo tiene un brazo ahí en medio.
- … - no respondí nada ante sus palabras, solo esbocé una sonrisa.
- ¿De qué te ríes? – me dijo algo ofuscado.
- Lo siento, Lucien… solo me río de la situación.
- Ahora no podré pasar por en frente de esa habitación, sin imaginarte con Alan tres piernas.
- Lucie