- Myriam era una niña pequeña cuando la buscaban para matarla – dijo Lucien – tengo recuerdos de eso. Sin embargo se decía que era una vurmita muy escurridiza. Al parecer tenía el don de aparecer y desaparecer a voluntad. Un lobo que se haga a si mismo invisible debe ser muy difícil de atrapar.
- ¿Recuerdas haberla visto alguna vez? O que la llevaran a la casa de la manada?
- No en realidad… Solo puedo recordar a Violet, francamente. Pero durante su permanencia en la prisión, jamás dijo don