PUNTO DE VISTA DE AYLA
Esos días transcurrieron muy tranquilos, Alan fue muy bueno conmigo. Su forma de ser tan apacible, me ayudaba a estar de mejor ánimo y olvidar los malos recuerdos. Él se portó como un gran anfitrión, me llevó a conocer la ciudad y cada rincón de nuestra manada. Por donde quiera que fuéramos, hablaba a los habitantes de quién era yo y lo importante que era para el futuro de nuestra manada, que estuvieran presentes en la gran celebración aquel próximo día sábado.
Ese día vi