Confirmar sus sospechas frente a sus amigos no fue tan humillante como creyó, y verla palidecer ante su descubrimiento tampoco le brindó la satisfacción que esperaba. Así que sopesó sus opciones, a sabiendas de que las implicaciones de las mismas podían ofrecerle lo que quería de Livia más pronto de lo que deseaba, e hizo lo que nadie podría imaginar en una situación como esa.
Sonrió de esa forma que desde su adolescencia había practicado frente al espejo y se acercó despacio al círculo formado