Mundo ficciónIniciar sesiónAllegra no lo podía creer, se quedó mirando al vidrio frontal del vehículo y puso sus manos en jarra sobre sus caderas, sin importarle un pepino, la bata semitransparente que traía puesta, total, para saber lo que había debajo, Francesco tuvo poco más de un año de matrimonio con ella.
Romano inspiró profundo antes de bajar del todo terreno.
« Ahí vamos de nuevo… ¡Cierra la boca Francesco, y aguanta







