Tengo esperanzas desde que tú estás en mi vida, me llenaste de ilusiones, de vida, de sueños… no me dejes morir.
No te tengo miedo
Su corazón latía con fuerza, sentía la sangre correr dentro de sus venas mientras una fuerza desconocida invadía todo su ser, de pronto se sintió con valor, con determinación y ya no estaba dispuesta a bajar la cabeza ante nadie. Sus ojos no se apartaron de los de él, no se dejó intimidar pese a estar en el piso con su cabello enredado en la enorme mano de su ex.
—N