Sentarme a esperar… no soy tan paciente como para ver como el ardiente sol derrite las escasas esperanzas que tengo de continuar con la vida que siempre quise.
Con la vida que conocí cuando escapé de la pesadilla.
Soy la imbécil que él no olvida
El día pintaba gris en la vida de Camila, el día anterior lo pasó sumida en sus propios pensamientos mientras buscaba la manera de calmar a su hija, que pese a que había dormido un poco y descansado, se seguía sintiendo asustada por la escena que había