—¡Papito!— Aurora corre a sus brazos, lo cuál, se le hizo extraño a sus hermanos, pues la pequeña estaba ansiosa por volverlo a ver, Sebastián la carga entre sus brazos y deja un casto beso en la pequeña cabeza de su hija
—mi princesa, que lindo vestido tienes puesto, estás tan hermosa, igual a tu madre— lanza Sebastián la indirecta, la picardía para Anastasia, ella se cruza de brazos
Massimo no deja de mirar a su padre, está en total silencio. Sebastián baja a la niña. —he... Traído un regalo