Camelia está en silencio.
—¿Jefa?
—¡No puede ser posible!
—quizás lo dijo, para obtener información, no se preocupe jefe
—¿Y si realmente son hermanos?— Camelia se lleva la mano derecha a la boca
—¿Si desea, le averiguo jefa?
—¡Hazlo! No podemos decirle nada a Anastasia hasta que ella se mejore, no quiero que luego quiera ver a Leandro, eso a ella no le conviene
—como ordene, jefa, le pido un permiso
—Calvo...
—¿Sí jefe?— la voltea a mirar
—gracias...— él sonríe y se marcha dejando a Camelia