Santiago y Alba llegaron al hospital, consternados por la noticia, de inmediato el padre del joven se hizo cargo de los trámites para la cremación.
—Deben ir a casa, a cambiarse de ropa —comentó Alba—, y también descansar Lolita, nosotros nos haremos cargos de las honras fúnebres —informó.
Alex tomó la mano de María Dolores y la abrazó.
—Mi mamá tiene razón, en tu estado es mejor que vayamos a casa —solicitó.
Lolita asintió y de inmediato abandonaron el hospital. Andrew no se había movido n