Justo cuando Lolita sintió una especie de escalofrío, el móvil de Alejandro empezó a sonar, miró la pantalla con seriedad.
—¿Qué sucede? —indagó a la enfermera que, cuidada a Jackie, entonces palideció por completo—. Tráela al hospital en una ambulancia acá la esperamos.
—¿Qué está pasando? —cuestionó María Dolores abriendo sus ojos con amplitud.
—Es Jacqueline, está muy mal —expresó con la voz entrecortada.
Lolita se llevó las manos al rostro, su corazón dolió, pensó en Alexa, y empezó a l