La secretaria en absoluto silencio bajó la cabeza y salió apresuradamente de la oficina, pasando al lado de Evana y poniendo especial cuidado en no rozarla siquiera.
–¿A qué se debe esa sonrisa en tu rostro? –le preguntó Evana a Ignacio quien la miraba con el pecho inflado.
–¿Eso fue un reclamo de celos?
–Eso fue un deseo de aclarar la situación.
–Me gusta esa faceta tuya, estoy emocionado –confesó Ignacio.
–Por favor, quita esa expres