Capítulo 100

Estaban envueltos en las sábanas que cubrían sus cuerpos desnudos, abrazados, adormilados, la luz que se filtraba por la ventana comenzó a perder fuerzas, fue Evana la primera en hablar.

–Se está haciendo tarde, tenemos horas aquí y los niños ya deben haber regresado del colegio.

–Sin embargo, siento que ha sido muy corto el tiempo que te he tenido así, pegada a mi pecho, sintiendo tu piel y tu calor, hueles divinamente –dijo aspirando en su cuello y haciéndola estremece
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