En la mañana, cuando apenas despuntaba el alba, Omar sintió movimiento a su alrededor, abrió los ojos lentamente y vio como varios hombres con acciones precisas se preparaban para iniciar el día.
Se desperezó y uno de ellos al notarlo, le dijo:
–Arréglate y vas a la cocina a desayunar.
–Está bien, gracias.
–Allí están los baños –agregó el mismo hombre señalando una puerta lateral.
Omar se sentó en la cama, ató sus cordones y se dirigió al baño, sentía sobre é