El trayecto al club fue todo un desfile de ostentación, algo que a Tiberius le disgustó, él vestía trajes a la medida confeccionados exclusivamente para su uso; sus zapatos italianos eran también de diseño único; su lujoso auto ejecutivo era manejado por un chofer uniformado; obviamente tenía mucho poder económico y lo disfrutaba, sin embargo…, ¿un auto de oro? Le pareció demasiado.
La llegada al club fue apoteósica, la gente detuvo sus actividades solo para observar a la comitiva que acompañab