Una vez recuperado de la sorpresa, Adrián miró a su tío quien solamente se encogió de hombros, luego desvió los ojos hacia su hermano gemelo y este solo esbozó una leve sonrisa, entonces tomó aire y dijo:
–Por favor, dígale a la capitana que estoy en una reunión muy importante y que no puedo ser interrumpido.
La asistente asintió y se retiró para cumplir el encargo.
–¿En serio hermano?
–No voy a caer en su juego de indecisión –señaló tajante.
–¿Cu