Raffaella miraba las imágenes que se estaban proyectando en la pantalla, luego posaba su vista en Verónica quien lucía una sonrisa torcida, después sus ojos buscaron a la familia de Mateo y todos le dieron una mirada crítica, finalmente su vista se topó con la del hombre que se convertiría en su esposo en ese acto, él estaba con los ojos muy abiertos y brillantes.
–Un momento –intervino Anastasia de inmediato–, eso no fue así, yo estaba presente.
–Claro porque eres amante del otro americano que