Irene decidió tomar un taxi para ir directo al hospital. Al llegar, se encontró con Juan saliendo del lugar.
—Vaya, si no es mi querida hijita.
Comentó con su tono sarcástico habitual. Irene apretó los dientes y le preguntó con firmeza.
—¿Qué es lo que quieres ahora? —Su padrastro mantuvo su actitud desafiante y respondió.
—¿Aún me preguntas qué quiero?
—Juan, ¿no temes enfrentar las consecuencias de tus acciones?
Sin esperar una respuesta, Juan la empujó y se fue rápidamente. Irene se quedó pa