Irene se calmaba, cuando sus ojos se encontraron con los de Robin.
—Solo es que me duele el estómago. —dijo mientras bajaba la cabeza para lavarse la cara con naturalidad.
Robin la observaba en silencio.
Después de un rato, finalmente se dio la vuelta y se fue.
Cuando sintió que la mirada detrás de ella desaparecía, Irene respiró aliviada.
Después de lavarse la cara, sacó unas medicinas y entró al dormitorio.
Tomó las dosis que Isabel había preparado, una por una.
Justo cuando terminaba la últim