¿De dónde sacaste ese collar?
La voz de Lylah resonó en su memoria.
Esta es una promesa de amor, cortesía de mi amor Santiago. ¿Te gusta? ¿Estás celoso?
Las palabras de Remi. Su rostro petulante. Sus dedos tocando el collar que no le pertenecía.
La escena se repetía una y otra vez. Como un disco rayado pegado a la misma nota dolorosa. Lylah estaba en su cocina, con la imagen ardiendo en sus ojos. El enfrentamiento. El collar. Su collar. El que se suponía seguro. El que guardaba todos sus secret