Punto de vista de Sage
¡Estúpido!
Las palabras estallaron en mi boca. Todo mi cuerpo temblaba de rabia, no podía contenerla más. Salió como lava de un volcán, quemándolo todo a su paso. Mateo yacía frente a mí, y solo quería borrar esa expresión patética de su rostro. Un completo imbécil sin el sentido común que Dios le da a una piedra. Un incordio con una bocazas que necesitaba callar desesperadamente.
"¿Escuché bien, Sage?"
La voz de Santiago rompió la tensión. Giré la cabeza bruscamente haci