¡CRACK!
La palma de Arabella impactó contra el rostro de Adrian.
—¿Qué demonios hiciste?
Respiraba con dificultad, el rostro encendido por la furia.
Adrian se tocó la mejilla ardiente.
—¿Qué hice yo...?
—No. —Arabella se apartó el cabello de la cara de un movimiento brusco—. No te hagas el tonto. Ese artículo... ¿en qué estabas pensando?
—Te dije que iba a terminar las cosas con Serena...
—¡No! —alzó la voz—. ¡No juegues conmigo, Adrian!
La expresión de Adrian se volvió seria. Dio un paso hacia