Cuando todos se fueron y me quedé a solas con Nero en nuestra habitación, decidí preguntarle por Dante. No quería que todos esos pensamientos siguieran interponiéndose entre nosotros. Últimamente apenas habíamos tenido tiempo para estar solos.
Entre su búsqueda de venganza por lo que me habían hecho y el lanzamiento de mi marca de moda, apenas nos quedaba tiempo el uno para el otro. Pero hacíamos que funcionara.
—¿Qué te preocupa? —preguntó en cuanto me observó con detenimiento.
Empezó a desves