Inmediatamente después de que terminara la reunión, fui a buscar a Lily. Tenía la sensación de que estaba furiosa porque, una vez más, la habían apartado, como si no formara parte de la familia. Sabía que ella quería pertenecer, y nosotros le habíamos hecho sentir que no era una de los nuestros.
Pero la realidad era que ella era familia de Luca, de Nero y mía, no de Nico ni de Enzo. Ellos no confiaban en personas que no conocían personalmente.
—¿Lily? —la llamé mientras llamaba a la puerta de s