Salí de la habitación de Lily sintiéndome culpable y herida al mismo tiempo. Sabía que todo giraba en torno a sus sentimientos, pero sus palabras me habían atravesado como un cuchillo afilado. Me dolía todo lo que me había dicho, aunque también sabía que seguíamos siendo amigas.
Bajé las escaleras casi sin pensar, preguntándome a qué se refería cuando habló de Dante. Sabía que Nero lo había castigado, pero nunca le pregunté por qué. En aquel momento yo estaba enfadada con él por lo descuidado q