Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué hiciste? ¿¡Qué cosa hiciste!? —exclamó Mónica con voz estridente, oscilando entre la incredulidad y la furia.
La mujer que hasta ese día había sido empleada de la mansión Meyer bajó la mirada. Entre sus dedos apretaba la manija de su maleta, como si fuera lo único que aún le pertenecía.—Ahora no tengo trabajo… ni casa —murmuró—. Me echó.Mónica la observó unos segundos, evaluándola como si fuera un objeto defectuoso.—Bueno —respo






